En las montañas de El Dorado, Génova, Quindío, Orlando de Jesús Zuluaga Giraldo, abuelo de Jacobo Gómez, construyó una finca y un proyecto de vida alrededor de la tierra y del café.
Además de su trayectoria en la vida pública y judicial del departamento, donde llegó a desempeñarse como Magistrado de la Sala Administrativa del Consejo Seccional de la Judicatura del Quindío, Orlando dejó en su familia un legado que trascendía cualquier cargo: el amor por la tierra y el valor de construir algo para las siguientes generaciones.