Distribución
Nuestra historia

Una historia que
volvió a echar raíces.

De una montaña abandonada a una nueva generación de café colombiano. La historia de La Lotería comenzó mucho antes de convertirse en una marca.

  1. El abuelo

    En las montañas de El Dorado, Génova, Quindío, Orlando de Jesús Zuluaga Giraldo, abuelo de Jacobo Gómez, construyó una finca y un proyecto de vida alrededor de la tierra y del café.

    Además de su trayectoria en la vida pública y judicial del departamento, donde llegó a desempeñarse como Magistrado de la Sala Administrativa del Consejo Seccional de la Judicatura del Quindío, Orlando dejó en su familia un legado que trascendía cualquier cargo: el amor por la tierra y el valor de construir algo para las siguientes generaciones.

    Orlando de Jesús Zuluaga Giraldo con su nieto Jacobo
    Orlando de Jesús Zuluaga Giraldo con su nieto Jacobo.
  2. El olvido

    Pero el tiempo y las circunstancias del país hicieron que aquella montaña quedara en el olvido. Durante cerca de 10 años, la Finca La Lotería permaneció en abandono, marcada por las dificultades de orden público que afectaron la región y obligaron a la familia a alejarse de la tierra.

  3. El regreso de Jacobo

    Después de vivir 8 años en Alemania, Jacobo Gómez volvió a Colombia. Mientras muchos jóvenes buscaban construir su futuro lejos del campo, Jacobo decidió mirar hacia atrás.

    Volvió a Génova.
    Volvió a El Dorado.
    Y volvió a la finca de su abuelo.

    Lo que encontró fue una montaña que necesitaba volver a vivir. Con una visión completamente diferente, pero con el mismo vínculo que había unido a su abuelo con aquella tierra, Jacobo asumió el reto de recuperar La Lotería. No se trataba de limpiar una finca o volver a sembrar café: se trataba de revivir una historia familiar.

    Jacobo de niño sobre sacos de café
    Jacobo, de niño, sobre los sacos de café.
  4. La montaña vuelve a vivir

    Poco a poco, la montaña comenzó a recuperar su vida. Se recuperaron caminos, cultivos y espacios de la finca. Volvieron las manos al campo y, con ellas, volvió la esperanza.

    Donde antes había abandono, comenzó a existir nuevamente un proyecto.
    Donde había silencio, volvió el trabajo.
    Y donde parecía terminar una historia, comenzó una nueva generación.

    El cafetal bajo los árboles de sombrío en la finca La Lotería
    La finca hoy: café bajo sombrío en El Dorado, Génova.
  5. Nace La Lotería Coffee

    Jacobo entendió que recuperar la finca era solo el primer paso. El verdadero desafío era llevar la esencia de aquella montaña mucho más lejos. Así nació una marca que conecta directamente al consumidor con el origen, resaltando el trabajo de quienes cultivan el café y las características únicas de los cafés producidos en las montañas de Génova.

    La Lotería dejó de ser solamente el nombre de una finca. Se convirtió en una identidad construida sobre familia, tierra, resiliencia y visión empresarial.

  6. Hoy

    La Lotería Coffee continúa creciendo y llevando el café nacido en El Dorado a diferentes regiones del país, con presencia en 36 puntos de distribución en Colombia.

    Jacobo Gómez habla sobre La Lotería Coffee
    Jacobo cuenta la historia de la finca y de la marca.
Dos generaciones

Dos generaciones.
Una misma montaña.

La historia de La Lotería es la de un abuelo que construyó un legado y un nieto que decidió rescatarlo. Orlando de Jesús Zuluaga sembró las primeras raíces; Jacobo Gómez volvió para hacerlas crecer de nuevo.

Porque algunas tierras no se heredan solamente. Se reciben, se recuperan y se vuelven a sembrar.

La Lotería CoffeeUna montaña que volvió a vivir.
Una historia que volvió a empezar.
Un café que lleva el legado de una familia hasta tu taza.